Caluroso ese verano. Bueno como todos, siempre me quejo de lo mismo.
El nombre Catalina, siempre me ha producido algo extraño. Todas las Catalinas que había conocido hasta la fecha eran exquisitamente bellas y también..tontas como puerta.
Puede ser que me este dejando llevar por el prejuicio. En Chile, en la década del 60 y 70 le decían Catalinas a las minas de clase alta que se las daban de hippies. El “mote”, se refería a aquellas chicas que fumaban marihuana, eran liberales, cada cierto rato hacían pasar malos ratos a “papa” y “compraban” ropa hippie.
Bueno, pero de eso ya ha pasado mucho rato y pocos se acuerdan de la broma y el estigma. Ahora, yo me encontraba acostado en mi cama mirando ansioso por la ventana, y esperando el momento de intercambiar mensajes con Catalina. No con cualquiera. Esta era mi Catalina. Bella, caliente y de clase alta como las otras y también inteligente y creativa. Me tenía loco a partir de una noche de calentura en que después de cruzarnos miradas en una cena de negocios terminamos en mi casa a pesar de los consejos que una amiga que le gritaba por el celular insistiéndole lo contrario.
Inolvidable noche aquella. Sorpresiva, como deben ser las noches inolvidables.
Excelente cena y conversación y después vino el juego de hacernos los adolescente arrancando de la amiga. Me sorprendí de ella y me sorprendí de mi mismo. Con ella descubrí que no siempre soy el mismo amante puesto que supo sacar lo mejor de mi y yo de ella.
Yo aun oculto mi lado sádico y a pesar de ello, esa noche sin pensarlo y de entrada le di un par de correazos con mi cinturón. La noche se desató y la cosa se puso excitante.
Al día siguiente el recuerdo, la reflexión y de vuelta el temor. ¿Qué estará pensando?
..Bueno no fue tanto, solo un par de correazos de entrada y después con mis manos..ha si, después la amarré con mi corbata..uff y la tirada de pelo mientras me hacia sexo oral…tal vez fue mucho o poco..no conozco a esta mina..¿que mierda estará pensando?
Al día siguiente se fue de vacaciones y no supe más de ella, hasta que llego el primer mensaje al celular..y calentón..con ello también volvió mi relajo.
Catalina resulto ser una mina tan caliente por escrito como en persona. Durante sus vacaciones y durante varios días nos dimos cita para, con celular en mano enviarnos mensajitos. Boludo me parece ahora..pero la calentura de leer sus fantasías podía más..era difícil dormir después de eso y no se si podría describir su exultante belleza..toda una hembra..
Sorpresivamente, un par de días antes de su llegada de vuelta de vacaciones, me llama al celular temprano a eso como las cuatro de la tarde. Contesto. Escucho su voz. Bella por cierto..Puta hasta linda voz tenia que tener..”te hablo rápido, estoy en una feria, no quiero que me escuchen mis hijas. Te llevo un regalo”. Yo respondo alguna tontería tratando de parecer interesante. Ella dulcemente dice :"Te llevo una huasca, de cuero blanca para que sigamos nuestros sueños.."
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